Descripción
¡Anímese y conozca Celler Masroig y viva una experiencia exclusiva y muy completa!
Con más de 100 años de historia, Celler Masroig mantiene la esencia y la personalidad del primer día y lo acompaña con los conocimientos y la innovación del presente. Fundado en el año 1917 es, actualmente, uno de los referentes de la Denominación de Origen Montsant, en la comarca del Priorat.
Celler Masroig les abre sus puertas. Visitarles y pasead por los 100 años de historia de su bodega, desde los antiguos depósitos subterráneos datados de 1917 hasta la nueva nave de barricas. Ofrecen un recorrido a través de una cultura de viñedos que durante generaciones ha vivido gracias al esfuerzo y trabajo de la gente del pueblo. En Celler MasRoig quieren compartir con ustedes el placer de saborear un buen vino y ayudarles a entender cómo y por qué el vino es un producto que despierta pasiones. El recorrido finaliza con la cata guiada de tres de nuestros vinos y la degustación de nuestro aceite de oliva virgen extra.
Su objetivo es elaborar un buen producto sin dejar al margen el respeto por la tradición y mostrar el carácter propio que lo define. Trabajan con persistencia y convicción sobre la arcilla roja para transmitir los valores sobre los cuales se basa la personalidad de la bodega.
Este suelo, predominante en la zona, influye en la calidad de la uva. La luz reflejada por la tierra roja sobre las uvas contribuye de forma efectiva en el proceso de maduración del fruto. La Garnacha y la Cariñena (Mazuela) son las variedades de uva autóctonas de la zona. Aunque las dos son protagonistas de nuestro territorio, en Celler Masroig entendemos la Cariñena como la base de nuestros vinos. A la Cariñena los años le sientan bien, y cuanto mayor se hace, más espíritu le acompaña. A medida que envejece, comprende que ser ambicioso es de jóvenes y con la sabiduría aprende a concentrarse mejor en los pequeños detalles. Y es que lo que es bueno, se hace esperar
La voluntad del equipo es compartir estas sensaciones que les hacen sentir tan llenos y comprometidos con el territorio, con quien siempre hemos establecido un vínculo emocional que se refleja en el trabajo hecho. Los viñedos y los olivos perfilan su paisaje escalonado por las características terrazas de piedra seca. El trabajo de los viticultores contribuye a mantener la belleza de un entorno único donde el vino y el aceite son los elementos de identidad. Estas dos cosechas milenarias protagonizan, aproximadamente, 500 hectáreas de su territorio.